Así es. Todo empezó por que el 1 de julio nos salimos de la casa en la que actualmente vivo. Al decir nos, me refiero a mis housemates y a mí, por que el contrato termina. Entonces, hay que cerrar contratos de agual electricidad, gas e internet. Todo como debe de ser.
Pero resulta que la gente aquí peca de precavida. Yo les llamo espantadizos. A uno de mis compañeros se le ocurrió que debía cancelar el servicio de internet con anticipación, por que podrían tardarse en cerrar la cuenta. Buena hipótesis, basada en un razonamiento bastante obstuso que no acabo de comprender. Y digo que no acabo de comprender, por que lo lógico era preguntar al ISP cuanto se iba a tardar en cerrar la cuenta y en base a eso tomar una determinación.
Y nada, que se le ocurre cancelar el contrato el lunes, y ayer ya no teníamos internet. Un mes y medio antes de dejar la casa. Tampoco tenemos teléfono. A ver si no se le ocurre cancelar también el agua o la electricidad la próxima semana y nos quedamos a oscuras.


