Ultimamente me ha dado mucha flojera escribir. A ver si con este pequeño preámbulo y recopilatorio de recientes (y otras no tanto) ideas se me suelta la mano.
Lo primero que tengo que hacer es escribir mis memorias de los conciertos del año pasado, antes de que se me olviden. El año pasado fue bastante épico en cuestiones musicales. Veamos, sin entrar en detalles, lo que pasó.
La apertura oficial de la temporada de conciertos, al menos para mí, fué en marzo, con los Eagles of Death Metal (aquellos a quienes Axl Rose una vez llamó the pigeons of shit metal). Tal vez el nombre no suene muy famoso, pero están relacionados con el grupo de Josh Homme, Queens of the Stone Age y sus dessert sessions. Después de eso, no hubo conciertos hasta mayo, cuando vi a Chris Cornell en el Astoria, evento del cual ya ecribí en este blog.
Junio fué el mejor mes. En Reino Unido, siempre el verano es la mejor temporada en cuanto a conciertos se refiere, y además por gran cantidad de festivales que hay, según esto para aprovechar el british summer, pero por lo general siempre llueve. En fin, de eso escribiré después. Aquí la gran ventaja, es que ponen los boletos en venta con mucha anticipación, por lo tanto se puede planificar y comprarlos de poco en poco, como hice yo. La desventaja es que los boletos vuelan. Desde febrero y marzo, yo ya tenía una buena cantidad de conciertos planeados, con boleto.
Empezó el 5 de junio, con Velvet Revolver, en el teatro Apollo de Londres. Después, uno de los mejores fines de semana que he tenido. Sábado 16, Marillion en el Forum, Londres, Domingo 17, MUSE, en Wembley (si yo estuve ahi!!!). Esos dos conciertos han sido grabados en DVD, de hecho un amigo y yo salimos en el de Marillion con la bandera de México. Y el lunes 18, Pearl Jam, en Wembley arena, la tercera vez que los ví. El dia siguiente, martes 19, salí en un vuelo rumbo a Dusseldorf, Alemania, para ver a Pearl Jam de nuevo el jueves 21. Regresé a mi casa en Southampton el sábado 23, y al dia siguiente, domingo 24, para ir al Hyde Park, a un festival donde entre otros estuvieron Jet, Chris Cornell, y de headliner, Aerosmith. Así se pasó junio.
Después el ritmo bajó un poco. El 8 de julio regresé al estadio de Wembley, esta vez le tocaba el turno a Metallica. Agosto pasó sin pena ni gloria. Septiembre fué el mes en que ví por tercera vez a Chris Cornell en Londres. Octubre, Misfits, Bullets and Octane, y, aunque me cueste reconocerlo, Paul Oakenfold. Y así terminó el año.





