La catedral de Linares, pt.2. Imágenes

23 06 2008

Así se veía la torre en agosto del 2005. Se nota claramente la cruz torcida, y la superficie ennegrecida, probablemente debido a la humedad causada por las lluvias de esos días.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una mas del verano del 2005.

 

 

 

 

 

 

 

Diciembre del 2006, la cruz enderezada y pintura nueva en la torre. Tomada desde la presidencia municipal.

 

 

 

 

 

 

Un ángulo muy parecido a una foto anterior, esta vez año y medio después.

 

 

 

 

 

 

Del mismo año, esta me gustó mucho.

 

 

 

 

 

 

 

El reloj anterior, en diciembre del 2006.

 

 

 

 

 

 

 

El nuevo reloj, en enero del 2007

 

 

 

 

 

 

 

Una mas que me gustó, en diciembre del 2006.

 

 

 

 

 

 

 

Diciembre del 2007, desfile navideño.

 

 

 

 

 

 

 

Diciembre del 2007, un día por la mañana.

 

 

 

 

 

 

 

Acercamiento al reloj, diciembre 2007, donde se aprecia la nueva pintura.

 

 

 

 

 

Y ahora así se ve:

Esta última foto fué tomada por mi primo Gerardo.





La catedral de Linares, pt. 1.

23 06 2008

La semana pasada me dí cuenta de que la torre de la la catedral de Linares se habia desmoronado. La noticia me impactó, aunque debo de confesar (espero que no se tome a mal, o que luego me quieran hacer pasar por ateo, hereje, o algo por el estilo) que me dio risa. Se que es un asunto grave, y afortunadamente nadie salió lastimado, pero no pude contener ese ligero sentimiento humorístico.

Veamos la cosa fríamente. El acontecimiento es por demás, extraño. Sin dar ningún previo aviso, se cayó, así de fácil. De un minuto a otro, sin razones aparentes, ya no había sino un montón de escombros regados por el atrio. Es irónico que hace poco mas de un año la torre había sido ¨remodelada¨ y un nuevo reloj instalado.

No quiero que se piense que esto que escribo es una crítica a los responables de la catedral, o que estoy siendo pesimista y/o fatalista. No, simplemente es una opinión a mi manera de ver las cosas.

En fin. Hace aproximadamente tres años, me dí cuenta de que había riesgos en el campanario, la cruz estaba visiblemente inclinada, y se notaba deterioro general en la torre. Además de lo que era visible, me dí cuenta de eso por que expresamente pedí permiso para subir y tomar fotos, permiso negado debido a las condiciones de riesgo que existían por el mal estado. Se decía que las campanas ya no se usaban por que la resonancia emitida por estas podría dañar aún mas la tore, inclusive colapsarla. Esto, es mas que posible, por razones físicas que no explicaré aquí, baste con decir que es parte de lo que estudio.  

Así estaban las cosas y pasó un año y medio. Por ahí de diciembre del 2006 regresé a México (yo me daba cuenta de la evolución de la catedral por los largos intervalos de tiempo que pasaba fuera de Mèxico). El aspecto exterior de la torre había mejorado. A las pocas semanas instalaron un nuevo reloj, el cual a dar las campanadas lo hacía ¨virtualmente¨  es decir con campanas grabadas, no físicas. Todo mundo, incluyéndome, estaba orgulloso de ver la torre restaurada. 

La siguiente vez que regresé a México, la torre se veía mejor que nunca, recién pintada. Así fué como estaba la última vez que la ví. Lucía impecable, y afortunadamente cada vez que iba a México pude fotografiarla.

Lo que quisiera saber, y espero que alguien me aclare este punto, es que tipo de restauración se le dió, ya que por esto se deduce que que solo fue ¨por encimita¨ y que estructuralmente seguía en riesgo. Si no fué así, que alguien me saque de mi error. 

La torre no era parte de la catedral original, sino que se agregó tiempo después. Claro que la completaba, y la hacía verse mejor, pero pues ahora quedó como originalmente era. Ya se habla de reconstruir la torre, lo cual espero que sea realidad. Inclusive, se dice que se completará una segunda torre, ya que efectivamente debería tener dos.

Mientras tanto, quiero hacer un pequeño homenaje con una recopilación de las fotos que he tomado, que ahora es lo único que quedó por que no se que le habrán hecho a los escombros. Si alguien puede guardarme un pedazo de torre para cuando regrese, se lo agradeceré infinitamente.